Miércoles 24 de Octubre: Salmos 119:13-120

13 Con mis labios he contado
Todos los juicios de tu boca.

14 Me he gozado en el camino de tus testimonios
Más que de toda riqueza.

15 En tus mandamientos meditaré;
Consideraré tus caminos.

16 Me regocijaré en tus estatutos;
No me olvidaré de tus palabras.

Guímel

17 Haz bien a tu siervo; que viva,
    Y guarde tu palabra.

18 Abre mis ojos, y miraré
Las maravillas de tu ley.

19 Forastero soy yo en la tierra;
No encubras de mí tus mandamientos.

20 Quebrantada está mi alma de desear
Tus juicios en todo tiempo.

21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,
Que se desvían de tus mandamientos.

22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,
Porque tus testimonios he guardado.

23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;
Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,

24 Pues tus testimonios son mis delicias
Y mis consejeros.

Dálet

25 Abatida hasta el polvo está mi alma;
    Vivifícame según tu palabra.

26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido;
Enséñame tus estatutos.

27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,
Para que medite en tus maravillas.

28 Se deshace mi alma de ansiedad;
Susténtame según tu palabra.

29 Aparta de mí el camino de la mentira,
Y en tu misericordia concédeme tu ley.

30 Escogí el camino de la verdad;
He puesto tus juicios delante de mí.

31 Me he apegado a tus testimonios;
Oh Jehová, no me averg:uences.

32 Por el camino de tus mandamientos correré,
Cuando ensanches mi corazón.

He

33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos,
    Y lo guardaré hasta el fin.

34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley,
Y la cumpliré de todo corazón.

35 Guíame por la senda de tus mandamientos,
Porque en ella tengo mi voluntad.

36 Inclina mi corazón a tus testimonios,
Y no a la avaricia.

37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad;
Avívame en tu camino.

38 Confirma tu palabra a tu siervo,
Que te teme.

39 Quita de mí el oprobio que he temido,
Porque buenos son tus juicios.

40 He aquí yo he anhelado tus mandamientos;
Vivifícame en tu justicia.

Vau

41 Venga a mí tu misericordia, oh Jehová;
    Tu salvación, conforme a tu dicho.

42 Y daré por respuesta a mi avergonzador,
Que en tu palabra he confiado.

43 No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad,
Porque en tus juicios espero.

44 Guardaré tu ley siempre,
Para siempre y eternamente.

45 Y andaré en libertad,
Porque busqué tus mandamientos.

46 Hablaré de tus testimonios delante de los reyes,
Y no me avergonzaré;

47 Y me regocijaré en tus mandamientos,
Los cuales he amado.

48 Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé,
Y meditaré en tus estatutos.

Zain

49 Acuérdate de la palabra dada a tu siervo,
    En la cual me has hecho esperar.

50 Ella es mi consuelo en mi aflicción,
Porque tu dicho me ha vivificado.

51 Los soberbios se burlaron mucho de mí,
Mas no me he apartado de tu ley.

52 Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos,
Y me consolé.

53 Horror se apoderó de mí a causa de los inicuos
Que dejan tu ley.

54 Cánticos fueron para mí tus estatutos
En la casa en donde fui extranjero.

55 Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová,
Y guardé tu ley.

56 Estas bendiciones tuve
Porque guardé tus mandamientos.

Chet

57 Mi porción es Jehová;
    He dicho que guardaré tus palabras.

58 Tu presencia supliqué de todo corazón;
Ten misericordia de mí según tu palabra.

59 Consideré mis caminos,
Y volví mis pies a tus testimonios.

60 Me apresuré y no me retardé
En guardar tus mandamientos.

61 Compañías de impíos me han rodeado,
Mas no me he olvidado de tu ley.

62 A medianoche me levanto para alabarte
Por tus justos juicios.

63 Compañero soy yo de todos los que te temen
Y guardan tus mandamientos.

64 De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra;
Enséñame tus estatutos.

Tet

65 Bien has hecho con tu siervo,
    Oh Jehová, conforme a tu palabra.

66 Enséñame buen sentido y sabiduría,
Porque tus mandamientos he creído.

67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba;
Mas ahora guardo tu palabra.

68 Bueno eres tú, y bienhechor;
Enséñame tus estatutos.

69 Contra mí forjaron mentira los soberbios,
Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.

70 Se engrosó el corazón de ellos como sebo,
Mas yo en tu ley me he regocijado.

71 Bueno me es haber sido humillado,
Para que aprenda tus estatutos.

72 Mejor me es la ley de tu boca
Que millares de oro y plata.

Yod

73 Tus manos me hicieron y me formaron;
    Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

74 Los que te temen me verán, y se alegrarán,
Porque en tu palabra he esperado.

75 Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos,
Y que conforme a tu fidelidad me afligiste.

76 Sea ahora tu misericordia para consolarme,
Conforme a lo que has dicho a tu siervo.

77 Vengan a mí tus misericordias, para que viva,
Porque tu ley es mi delicia.

78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado;
Pero yo meditaré en tus mandamientos.

79 Vuélvanse a mí los que te temen
Y conocen tus testimonios.

80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos,
Para que no sea yo avergonzado.

Caf

81 Desfallece mi alma por tu salvación,
    Mas espero en tu palabra.

82 Desfallecieron mis ojos por tu palabra,
Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?

83 Porque estoy como el odre al humo;
Pero no he olvidado tus estatutos.

84 ¿Cuántos son los días de tu siervo?
¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?

85 Los soberbios me han cavado hoyos;
Mas no proceden según tu ley.

86 Todos tus mandamientos son verdad;
Sin causa me persiguen; ayúdame.

87 Casi me han echado por tierra,
Pero no he dejado tus mandamientos.

88 Vivifícame conforme a tu misericordia,
Y guardaré los testimonios de tu boca.

Lámed

89 Para siempre, oh Jehová,
    Permanece tu palabra en los cielos.

90 De generación en generación es tu fidelidad;
Tú afirmaste la tierra, y subsiste.

91 Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy,
Pues todas ellas te sirven.

92 Si tu ley no hubiese sido mi delicia,
Ya en mi aflicción hubiera perecido.

93 Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos,
Porque con ellos me has vivificado.

94 Tuyo soy yo, sálvame,
Porque he buscado tus mandamientos.

95 Los impíos me han aguardado para destruirme;
Mas yo consideraré tus testimonios.

96 A toda perfección he visto fin;
Amplio sobremanera es tu mandamiento.

Mem

97 !!Oh, cuánto amo yo tu ley!
    Todo el día es ella mi meditación.

98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos,
Porque siempre están conmigo.

99 Más que todos mis enseñadores he entendido,
Porque tus testimonios son mi meditación.

100 Más que los viejos he entendido,
Porque he guardado tus mandamientos;

101 De todo mal camino contuve mis pies,
Para guardar tu palabra.

102 No me aparté de tus juicios,
Porque tú me enseñaste.

103 !!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
Más que la miel a mi boca.

104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia;
Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

Nun

105 Lámpara es a mis pies tu palabra,
    Y lumbrera a mi camino.

106 Juré y ratifiqué
Que guardaré tus justos juicios.

107 Afligido estoy en gran manera;
Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.

108 Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca,
Y me enseñes tus juicios.

109 Mi vida está de continuo en peligro,
Mas no me he olvidado de tu ley.

110 Me pusieron lazo los impíos,
Pero yo no me desvié de tus mandamientos.

111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,
Porque son el gozo de mi corazón.

112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos
De continuo, hasta el fin.

Sámec

113 Aborrezco a los hombres hipócritas;
    Mas amo tu ley.

114 Mi escondedero y mi escudo eres tú;
En tu palabra he esperado.

115 Apartaos de mí, malignos,
Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré;
Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.

117 Sosténme, y seré salvo,
Y me regocijaré siempre en tus estatutos.

118 Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos,
Porque su astucia es falsedad.

119 Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra;
Por tanto, yo he amado tus testimonios.

120 Mi carne se ha estremecido por temor de ti,
Y de tus juicios tengo miedo.

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